04 agosto 2016

DÍA DE LA MUJER AFRICANA

By Ana Henriquez on agosto 4, 2016 África Subsahariana , Género , Paz y Desarrollo , Sociedad

El pasado 31 de julio fue el día de la mujer africana, una efeméride celebrada en todo el continente desde su creación, en 1974, de manos de la Organización Panafricana de Mujeres (OPF son sus siglas en francés y PAWO son las inglesas).
Esta organización tiene como objetivo servir de plataforma para que las mujeres, de dentro y de fuera de África, intercambien puntos de vista, para dirigir y apoyar la acción contra la violación de los derechos humanos (de las mujeres en especial) y para reforzar la paz en el mundo y en el continente africano. La máxima aspiración de la OPF es garantizar la plena participación de las mujeres en la toma de decisiones, en el desarrollo político, económico y social a escala internacional y, sobre todo, en los estados africanos.
Organización pionera
La creación de la OPF manifiesta la capacidad de las africanas para innovar en la lucha colectiva.
La idea de crear la Organización Panafricana de Mujeres nació de las mujeres que participaron en el Congreso de la Federación Democrática Internacional de mujeres en Viena, allá por 1958. Cuatro años después, un grupo de africanas luchadoras por la libertad —la cual, en aquella época, pasaba por la descolonización— visitó a Julius Nyerere, Primer Ministro tanzano, para respaldar sus esfuerzos para crear la Organización de la Unidad Africana (OAU en inglés), actual Unión Africana.
En aquel 1962, en Dar es-Salam, se celebró un congreso en el que participaron representantes femeninas de catorce países africanos y de diez Movimientos de Liberación Nacional. Fruto de este encuentro se fundó la Conferencia de Mujeres Africanas, rebautizada Organización Panafricana de Mujeres en el congreso de Dakar de julio de 1974. No solo fue la primera organización continental de mujeres sino que, anticipándose en un año al surgimiento de la OAU (1963), la OPF fue la primera entidad panafricana. Además de querer movilizar a las mujeres por su liberación, quería que también lucharan para liberar a sus países de las potencias coloniales.
Así, la celebración del día de la mujer africana conmemora el compromiso de las pioneras de las independencias en su lucha por un África libre en la que se reconocieran y respetaran los derechos humanos y, particularmente, los de las mujeres. El 31 de julio como momento para recordar a pioneras del panafricanismo en femenino como Hawa Keita, Maria Ruth Neto, Fathia Bethabar,Jeanne Martin Cissé… Esta última fue la primera Secretaria General de la OPF. Una política y diplomática guineana que rompió muchos techos de cristal para las mujeres en general y para las mujeres africanas, específicamente, y que también fue la primera mujer en presidir el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (noviembre de 1972).
Logros
No cabe duda de que, desde la constitución de la Organización Panafricana de Mujeres, se han alcanzado considerables avances en el reconocimiento de los derechos y del papel de las mujeres en las sociedades africanas.
Un ejemplo son las africanas que han recibido reconocimiento internacional, por ejemplo, con la concesión de los premios Nobel en categorías como Literatura (la escritora sudafricana Nadine Gordimer en 1991) o Paz (la ambientalista de Kenia, Wangari Maathai, y más recientemente, Ellen Johnson Sirleaf y la también liberiana Leymah Gbowee, que compartieron el galardón en 2011 con la activista yemení Tawakkol Karman).
Y, mencionando a Johnson Sirleaf, no solo pasará a la historia del continente por su Nobel, sino también por haber sido la primera mujer elegida democráticamente para presidir su país, hace ya diez años. Después, otras siete mujeres han estado a la cabeza de un estado africano. Como subrayaba recientemente Carolina Cerqueira, vicepresidenta de la OPF en el África Austral, con motivo del día de la mujer africana, “se registran progresos significativos en la condición de la africana, sobre todo en los órganos político, legislativo y de representación”.
Los países africanos se sitúan en los primeros puestos en los rankings internacionales de países con mayor porcentaje de acceso de las mujeres a las cámaras legislativas. En este sentido, Ruanda y Sudáfrica se ubican en las primeras posiciones junto a países del Norte de Europa, considerados de los más modélicos en este sentido. De hecho, en la última clasificación de la organización InterParliamentary Union (IPU), entre las primeras diez posiciones en el ranking mundial de mayor participación de mujeres en los parlamentos, se sitúan Ruanda, Seychelles, Senegal y Sudáfrica.
Pese a estos logros, queda mucho por hacer y la jornada dedicada a las africanas también debe servir para reflexionar sobre dichos desafíos.
RetosEntre los males más flagrantes que afectan a las africanas, cabe destacar la feminización de la pobreza, el analfabetismo, la mortalidad materna y la violencia en todas sus vertientes. El África subsahariana es la región con la mortalidad materna más elevada. Las causas son múltiples pero las principales son la falta de servicios sanitarios y la falta de educación. No en vano, la región subsahariana también es líder (por desgracia) en las más bajas tasas de alfabetización femenina y en menor número de años de escolarización.
Por otro lado, cuando hablamos de «violencia en todas sus vertientes», aludimos a que, en zonas de guerra, ellas son las que pagan el precio más caro: la mortalidad materna se dispara y, a la violencia generalizada, han de sumar a menudo la violación y las formas más extremas de maltrato.
Estas discriminaciones y muchas otras suponen un verdadero reto para la lucha por la efectiva igualdad entre hombres y mujeres en África especialmente ahora, cuando coinciden dos momentos: la década de las mujeres africanas y el año centrado en los derechos de las mujeres.
De 2010 a 2020 es la década de las mujeres africanas, un mecanismo para acelerar la implementación de los objetivos establecidos en varias declaraciones, protocolos y convenciones adoptadas por la Unión Africana. Este organismo también instituyó el vigente 2016 como el Año de los derechos humanos con foco particular en los derechos de las mujeres, centrándolo en la tolerancia cero a la violencia contra las mujeres y en el cumplimiento, transcurridos 13 años, del Protocolo de Maputo o Protocolo sobre los Derechos de la Mujer Africana.
Se habla mucho de las mujeres africanas como motor para el desarrollo del continente y es cierto que en ellas se sustenta gran parte del día a día socioeconómico pero, para permitirles cumplir esta función, queda mucho por hacer en el terreno de los derechos de las mujeres.

Foto: Mujer en Niamey (Níger) de Jordi Boixareu

29 julio 2016

Hablais del derrumbe de la civilización occidental como si fuera algo malo

La cruzada del ex Ministro de Finanzas griego, Yiannis Varoufakis, para ayudar a salvar la Unión Europea, de 60 años de antiguedad, de una creciente potencial desintegración es intrigante. Él, y los demás activistas hablan en definitiva sobre el derrumbe de la civilización occidental, y es más, hablan de ello como si fuera necesariamente una cosa mala. Algunos de nosotros, para los que el mundo ya es una catastrofe, no estamos tan seguros de esto.
Hablando desde una perspectiva de extrema izquierda, el doctor Varoufakis argumenta que el propósito de la campaña es evitar la emergencia de algo peor. Que semejante misión de rescate, inevitablemente reforzará el sistema económico sobre el que descansa la UE, por no mencionar muchos de los super-ricos que obtienen beneficios desproporcionados de ella [UE], algo considerado un mal necesario.
Esto puede ser un error.
Ciertamente, una desintegración de la UE, aunque sea parcial, sería algo trascendental, especialmente en términos de impacto económico sobre las vidas y comunidades de allí. Aquellos que argumentan que hay que preservarla [la UE] -especialmente aquellos de la izquierda en el espectro político- probablemente tienen razón también sobre el resultante aumento descomunal del riesgo de volver a esa incinación pan-europea de guerra a gran escala e intolerancia extrema, como métodos de gestionar los problemas políticos.
Sin embargo, si el problema del futuro de la UE sigue siendo abordado como un problema solo para los estados miembros y sus ciudadanos, entonces estos defensores del progreso se darán cuenta de que se han convertido en los defensores de exactamente los mismos males que pretenden derribar. El doctor Varoufakis bien podría hallarse a sí mismo cometiendo el mismo tipo de traición de la que acusa a su ex jefe, (el Primer Ministro griego) Alex Tsipras: sacrificando un cerdo o dos para que el gran lobo malvado de las corporaciones no derribe la casa entera.
El país de Varoufakis pudo votar libremente un gobierno de su propia elección, para hablar en su nombre contra el nuevo régimen económico. Por el contratio, muchas de las mismas medidas, cuando fueron traídas a África por la misma UE y sus otros socios, se acordaron con mucho sigilo con el dictador del lugar o mediante elecciones trampa para gobernar el estado, y fueron impuestas a la población, sin mucho debate, si es que se produjo alguno. Es más, algunas de estas medidas han estado en vigor durante tanto tiempo (más de 20 años en Uganda, de donde procedo), que ahora se han convertido en la norma para gran parte de la población, intelectuales incluidos.
La UE es una potencia global en su propio derecho. Es el mayor socio comercial de toda una serie de estados, muchos de los cuales fueron creados por los países europeos durante su fase de imperio. La vasta mayoría de ellos, ahora agrupados en el Pacífico Afro-Caribeño, el ACP, también forma el grueso de la lista de las naciones menos desarrolladas.
La familia de los Acuerdos Comerciales entre la UE y los países de la región ACP son los descendientes directos de los pactos comerciales realizados entre los entonces propios ancestros de la UE, conocidos como la Comisión Europea, y los diversos polluelos regionales, los bloques comerciales que existen por todo el Sur. En 1974, se celebró una gran cena formal, en la que todos estos bloques fueron agrupados como la región del ACP, y todos esos acuerdos se convirtieron en la Convención de Lomé.
Renombrados hoy como los EPAs, Acuerdos de Asociación Económica, su principal característica es una disposición asimétrica que favorece enormemente a la UE, particularmente a través de la preservación de los subsidios a la agricultura europea, mientras que se eliminan los del ACP, y también obligan a abrir el sector agrícrícola de los países de la región ACP a la dominación extranjera, y al dumping de los productos.
“Estos acuerdos de comercio e inversión sirven a los intereses de las multinacionales y socavan la soberanía legal de los países que participan en ellos. Los EPAs no solo obstaculizan el desarrollo de muchos países africanos, sino que hacen que aumente la desigualdad, la violencia y la migración”, explica el activista ugandés Yash Tandon, autor del libro Trade is War, (Comercio es Guerra).
Hoy, los 79 países miembros de la región ACP están atrapados en un EPA en vigor desde el 2000 hasta el 2020, con la UE, y miles de jóvenes africanos y africanas migrantes procedentes de familias de la agricultura y la pesca en quiebra hacen el peligroso camino de intentar entrar en la Eurozona.
Mientras que está claro que algo se ha desmoronado, este lado del problema parece totalmente ausente de los partidos europeos de todos los bandos en el debate actual. Ellos hablan sobre la crisis económica de la UE, y la crisis de migrantes africanos, como si fueran dos cosas completamente sin relación.
La política económica occidental nunca ha sido una simple cuestión de habilidades. Siempre ha sido una cuestión de poder. El actual orden global fue creado a partir de un proceso de medio milenio de duración en que los poderosos imponen a los débiles su visión sobre cómo deben ser las cosas.
Si fuera una simple cuestión de implementar el conocimiento, entonces puede que la reina Isabel no hubiera tenido que preguntar a los profesores de la London School of Economics por qué ninguno de ellos vio venir la crisis económica.
Esto es cómo un desigual “comercio” (a falta de una palabra más precisa) entra en juego para ayudar a resolver alguna de las notorias contradicciones contenidas en los supuestos económicos aceptados en occidente: ¿De dónde se creará un nuevo valor real para pagar la línea cada vez más larga de crédito que se extiende a la población en general? ¿Es razonable para las sociedades con bases manufactureras enormemente reducidas esperar vivir para verse en iguales, o incluso mejores, condiciones materiales que existían antes de la contradicción? Si tus economías no están produciendo tanto nuevo valor como hacían hace unas pocas generaciones, entonces ¿Exactamente qué está manteniendo vuestras monedas “fuertes”?
Cualquier africano que quiera entretener a un grupo de activistas-pensadores occidentales, podría intentar explicarles cómo lo que parece comercio desde su lado, en el otro extremo, del lado de África/ACP, se parece mucho más a un saqueo sofisticado. Esta afirmación a menudo es recibida con burla. No obstante, ahora hay un montón de datos y anecdotas disponibles para demostrar cómo el vacío entre lo que en realidad hacen las economías occidentales, y lo que gastan en realidad, está puenteado con la incesante bajada por la fuerza de los precios de los bienes de consumo básico y la mano de obra que son capaces de extraer de los países “en desarrollo”.
Los activistas pro EU deben preguntarse a sí mismos: ¿Quién corre con el coste real de mantener la Unión Europea unida?
Los EPAs de la UE sostienen todo un patrón de relaciones económicas implantadas mediante violencia colonial. Grandes áreas de tierra fértil en el ACP todavía son dadas para la producción de cosechas consumidas principalmente en occidente, a precios fijados en sus intercambios de mercancías.
En ese contexto, los miembros de la UE, de modo individual y colectivo, han hecho mucho para dar forma al panorama económico contemporaneo en África y otros lugares. Y ¿adivinen qué? gran parte del mismo se ha formado mediante las mismas economías de “austeridad” contra las que Varoufakis ha combatido heróicamente tanto como Ministro de Finanzas, como después, mientras los europeos han comenzado a descubrir aquello con lo que los africanos han vivido durante toda una generación.
La UE es un gran dispositivo de seguridad política formado después de la guerra entre 1939 y 1945 que comenzaron los europeos. Está basada sobre la noción de que podría ser peor empezar a combatir con alguien con quien se está atrapado en un fuerte abrazo. Lo que comenzó como una iniciativa hacia un comercio integrado de ciertos productos clave ha crecido para convertirse en un complejo sistema político y económico que abarca la mayoría de las partes más ricas de las masa continental europea.
En términos prácticos, esto significa que hay muchas más probabilidades de que los intereses comerciales occidentales conduzcan a la guerra en los campos de petróleo de Oriente Medio, que de que lo hagan otra vez sobre la enorme riqueza mineral en la región de Alsacia y Lorena. Es la terciarización definitiva.
La campaña defiende mantener unida la UE, pero reformándola fundamentalmente para que su burocracia sea más democráticamente responsable ante sus poblaciones, particularmente en los asuntos económicos.
Pero para nosotros los no-europeos, parece que la verdadera queja de los activistas es que no se está respetando el pacto democrático social entre los países ricos y pobres y entre las clases sociales económicas, que se rompió con la llegada de las medidas de austeridad por toda Europa, tras el colapso bancario occidental de 2008.
A decir verdad, el doctor Varoufakis acusa a las clases económicas europeas ricas de utilizar la crisis económica como una oportunidad para abandonar sus obligaciones social-democráticas que llevában décadas implantadas, bajo la covertura de una ficticia “necesidad” de programas de austeridad.
Como africano que vive inmerso en los EPA, creo que ninguna discusión europea sobre la mejor forma de recuperar su prosperidad económica, y qué hacer con ello, será legítima y productiva en última instancia, hasta que los europeos (y en particular las antiguas potencias coloniales de Europa occidental) también se ocupen de la base sobre la cual adquirieron y mantuvieron esa prosperidad en primer lugar.
Comercio es de verdad todavía guerra, y una continuación directa de la “Primera Guerra Mundial Real” (1520-1550) cuando los entonces poderes europeos lucharon unos con otros para hacerse con las Américas, y la primera“Segunda Guerra Mundial” Real, cuando todavía más poderes europeos se pelearon unos contra otros y con los asiáticos y africanos por más propiedades. Lo vimos de nuevo durante la “Guerra Fría” de 1947-1990, que, aparte de servir como excusa para impedir muchas luchas de emancipación y progreso, era de todo menos “Fría” en los escenarios africano y asiático.
Para la región del ACP, con los actuales conflictos por la tierra cultivable y los “minerales de sangre”, que están siendo alimentados por la demanda occidental e implementados por los señores de la guerra amigos de Occidente (a veces disfrazados de jefes de estado), “no hay pasado, todo está sucediendo todavía”, por citar al nativo australiano Elder Banjo Clarke.
A falta de tales discusiones más completas, la campaña “salvar la UE” correrá el riesgo de parecer más un intento de recomponer a Humpty Dumpty*, en lugar de pedirle primero que piense sobre por qué, dada su fragilidad, decidió encaramarse hasta lo más alto de un muro, para empezar. Se esperará de África, junto con toda la región de ACP, que mantengan su posición “propia” de socio comercial más pobre, para así ayudar a garantizar un cierto nivel de vida incluso para los ciudadanos europeos más pobres.
Esto no es una garantía para poner fin a nuevas crisis económicas.
Nuestro reto por tanto es un cambio de valores y de comportamiento. Esto es aplicable tanto para el mundo que fue colonizado -donde la actual cultura económica global ha consolidado una mentalidad significativamente alejada de los valores nativos, en la que el entorno natural es visto solo como algo que saquear para sacar dinero-, como para las antiguas potencias coloniales.
Dicho de una manera simple, este patrón desarrollado en Europa, y después trasmitido culturalmente al resto del mundo, no es sostenible. Aparte del ser humano moderno, ningún otro ser vivo en este planeta decide crear un inherentemente insostenible “sistema de vida” para después contaminar su propio espacio vital, como hacen los humanos.
Pero a medida que luchamos por el cambio, es importante para todos nosotros tener cuidado de no caer en la creencia de que una catástrofe sólo es tal si empieza a afectar también a los europeos.
Ciertamente, el programa de austeridad está haciendo un daño considerable a la sociedad europea, que tiene visos de empeorar si la actual forma de pensar de su consolidada clase política sigue en el poder. Pero no hay absolutamente nada en los horrores que he visto y leído que se han impuesto al pueblo griego, por ejemplo, que no haya visto ya infligido, muchas veces ya, sobre los ciudadanos del ACP, y por un periodo de tiempo más largo, y por las mismas instituciones globales.
Todo esto no es un ejercicio de schadenfreude (alegría por el mal ajeno), por tomar prestado, tal vez muy apropiadamente, un concepto alemán. Es un llamamiento a una discusión global, más amplia, sobre cómo Europa se puede mantener en paz y prosperidad, junto al resto del mundo, en lugar de a expensas del resto del mundo, como ha sido, y sigue siendo, el caso en el mundo de hoy.
Kalundi Serumaga
Traducido por el equipo de redacción de Umoya.
* Nota de la traductora: Recomponer a Humpty Dumpty es como intentar recomponer un huevo roto. Hace referencia a un acertijo inglés del siglo XIX que dice
Humpty Dumpty estaba sentado en un muro,
Humpty Dumpty sufrió una gran caída.
Ni sesenta hombres, ni sesenta hombres más
pudieron a Humpty arreglar jamás.
[¿Quién es Humpty Dumpty? Es un huevo.]

25 julio 2016


 La familia de Victoire Ingabire visita España.
Publicado en la página de Facebook de los Comités de Solidaridad con el África Negra

RDC: las comunidades se movilizan para liberarse de cien años de plantaciones coloniales de palma aceitera

La palma aceitera es nativa de los bosques de África central y occidental y es inseparable de los pueblos de la región y sus culturas. En esta parte del mundo, las comunidades han dependido de la palma aceitera durante miles de años como fuente de alimentos, de productos textiles, de medicinas y de materiales de construcción.
Pero ahora la gran mayoría de las palmas aceiteras del mundo se cultivan lejos, en el sudeste asiático, y no en palmares boscosos sino en masivas plantaciones de monocultivos, en lugares donde antes generalmente había bosques tropicales. Estas palmas aceiteras son un producto del brutal legado colonial de Europa.
Cuando en el siglo XIX los colonizadores europeos invadieron África Central y Occidental, estos visualizaron (aunque de una manera muy limitada) la posible riqueza que podría generarse a partir del cultivo de palma aceitera. Comenzaron por adueñarse de los extensos palmares de palma aceitera de la población local y luego derribaron bosques para establecer plantaciones. Uno de los pioneros de este esfuerzo fue el británico Lord Leverhulme, quien, a fuerza de una campaña de terror contra la población local, se apropió de los palmares de la comunidad y convirtió vastas zonas de bosques del Congo en plantaciones trabajadas con mano de obra esclava. Las plantaciones de palma aceitera de su empresa terminaron expandiéndose por toda África Occidental y Central y luego al sudeste asiático, y fueron la base de la corporación multinacional Unilever, una de las mayores compañías mundiales de alimentos. Unilever vendió todas sus plantaciones de palma aceitera hace aproximadamente una década, pero actualmente sigue siendo uno de los mayores compradores mundiales de aceite de palma.
Las comunidades que viven junto a las antiguas plantaciones de Unilever y dentro de las mismas, son de las más pobres de África. En una reciente reunión de líderes de comunidades africanas que luchan contra la expansión de las plantaciones de palma aceitera, celebrada en Mundemba, Camerún, los participantes de una visita de campo se sorprendieron por las condiciones de vida de quienes viven en Ndian Town – una comunidad localizada dentro de una de las ex plantaciones de palma aceitera de Unilever en Camerún, ahora a cargo de la empresa camerunés Pamol (1). Décadas de plantaciones de palma aceitera sólo trajeron pobreza a la comunidad.
Las tierras de las plantaciones de Unilever en la Cuenca del Congo no han sido devueltas a sus habitantes. Por el contrario, fueron vendidas con un margen de beneficio a un nuevo grupo de empresas: algunas nacionales, aunque la mayoría de propiedad extranjera; algunas multinacionales con plantaciones en otros países; otras de otros sectores comerciales sin experiencia en plantaciones. Este último es el caso de algunas de las plantaciones originarias de palma aceitera de Unilever en la República Democrática del Congo (RDC).
Después de 100 años de permanencia en lo que hoy es la RDC, en 2008 Unilever vendió tres de sus plantaciones de palma aceitera a una empresa llamada Feronia, registrada hasta hace poco en las Islas Caimán. Esta empresa, que ahora figura en la Bolsa de Valores de Toronto, Canadá, y de propiedad mayoritaria de fondos de desarrollo europeos, no tenía ninguna experiencia previa en materia agrícola. Con la venta de estas plantaciones en RDC, Unilever obtuvo alrededor de USD 14 millones de dólares en efectivo y dejó alrededor de USD 10 millones de dólares de pasivos a los nuevos propietarios.
En octubre de 2015, 12 líderes de comunidades que viven dentro de las diversas concesiones en las provincias Equateur y Oriental donde Feronia explota sus plantaciones (Yahuma, Boteka, Basoko, Yaligimba, Yalifombo, Mosité, Lokutu), se reunieron en Kampala, Uganda, para compartir experiencias y trazar un curso de acción común para liberar a sus comunidades de la ocupación y explotación que sufren desde hace tantas generaciones. La reunión se celebró en Kampala por razones de seguridad.
La ocasión también sirvió para que la ONG congoleña RIAO-RDC y sus asociados internacionales brindaran información a las comunidades acerca de Feronia, de la que no estaban al tanto. Antes de la reunión, Feronia y su principal accionista, el fondo de desarrollo CDC del Reino Unido, habían hecho declaraciones afirmando que la empresa estaba mejorando las condiciones de vida de los trabajadores y de las comunidades locales, y que cumplía plenamente las leyes y normas nacionales e internacionales con respecto a sus concesiones de tierras y sus prácticas laborales. (2)
Los líderes de la comunidad se mostraron indignados por las afirmaciones de la empresa y el CDC. Después de haber compartido sus experiencias, emitieron una declaración colectiva para dejar clara la realidad de sus comunidades. Los líderes rechazaron las afirmaciones hechas por Feronia y el CDC, a las que calificaron de “mentiras”. Explicaron que la situación de las comunidades se deterioró aún más desde que Feronia se hizo cargo de las plantaciones en 2008. Sus casas, escuelas, clínicas y caminos estaban en pésimas condiciones, y contrariamente a lo que sostiene la empresa, no se construyeron nuevas infraestructuras ni casas para los trabajadores.
El CDC anunció que los salarios medios de los trabajadores de las plantaciones aumentaron a USD 4 dólares por día, pero los líderes afirman que con frecuencia los trabajadores no reciben paga alguna y en todo caso sólo a un promedio de 1,5 dólar por día. En respuesta a la declaración de la empresa de que los trabajadores estaban recibiendo “bonos”, los líderes dijeron que debe tratarse de una palabra recién inventada, ya que el concepto era desconocido en las plantaciones de Feronia.
Los líderes retaron al CDC a ir a la zona y comprobar por sí mismo lo que Feronia le ha estado haciendo a la población local. “El dinero que ustedes le dan a Feronia no llega a los trabajadores ni a las comunidades locales”, afirmaron.
Los líderes dicen que lo que más quieren las comunidades es recuperar sus tierras de manos de la empresa. Han sufrido demasiado, y por largo tiempo, y están cansados de falsas promesas.
Al término de la reunión los líderes formaron una nueva alianza de comunidades afectadas por Feronia, y se comprometieron a trabajar juntos para impulsar sus demandas.
En enero de 2016, CDC y varios otros fondos de desarrollo europeos pasaron a tener la mayoría accionaria de Feronia, a través de sus inversiones en el Fondo Agrícola de África. Este Fondo es un fondo de capital privado con sede en Mauricio, financiado por instituciones bilaterales y multilaterales de financiación para el desarrollo africano. Su Fondo de Asistencia Técnica (TAF, por su sigla en inglés) está financiado primordialmente por la Comisión Europea y administrado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA). El TAF es co-patrocinado por la Corporación Italiana para el Desarrollo, la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y la Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA, por sus siglas en inglés). Además, los bancos de desarrollo de Alemania, Bélgica y los Países Bajos también están involucrados como inversionistas (3).
El colonialismo ha vuelto al punto de partida, y una vez más, esta explotación se justifica como “desarrollo”, como si nunca hubieran existido los horrores del sistema de plantación colonial. Si los gobiernos europeos están realmente interesados en introducir mejoras, deben centrarse en reparar a las comunidades y apoyarlas en su demanda de poner fin a la ocupación y garantizar que el vencimiento de las concesiones en el futuro cercano sea utilizado para devolver la tierra a las comunidades.
World Rainforest Movement – Boletín 224
(1) Enlace a la declaración: https://www.grain.org/e/5426
(2) http://business-humanrights.org/en/dem-rep-of-congo-report-raises-concerns-about-land-grabs-inadequate-consultations-compensation-by-feronia-unilever
(3)http://www.europarl.europa.eu/RegData/etudes/STUD/2016/578007/EXPO_STU%282016%29578007_EN.pdf (páginas 20, 21)
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Source: WRM

14 julio 2016

Ya puedes escuchar nuestro programa Jammu África de junio. Se trata de un programa especial, ya que recoge un resumen de las tres charlas que se organizaron en Valladolid con motivo de las Jornadas África, este año dedicadas a tres miradas de tres países, Ruanda, República Democrática del Congo y Etiopía.
¡Esperamos que lo disfrutéis!



http://www.ivoox.com/21-06-2016-jammu-africa-audios-mp3_rf_12123474_1.html

Quién está detrás del retorno de Sudán del Sur a los enfrentamientos?

A pesar de la llamada a la calma del presidente Kiir y el vicepresidente Machar, cientos de personas han resultado muertas y miles desplazadas en Juba, durante los últimos días.
Mientras que los enfrentamientos armados han explotado en la capital de Sudán del Sur, Juba, los últimos días, provocando cientos de muertes y sugiriendo que Sudán del Sur ha “vuelto a la guerra”, la cuestión que todo el mundo tiene en los lábios es ¿Quién está detrás de la violencia?
Esta cuestión es de lo más curiosa sobre todo desde que el presidente Salva Kiir y el primer Vicepresidente, Riek Machar, los líderes de las principales facciones rivales en la reciente guerra civil, estaban juntos en una rueda de prensa cuando tuvo lugar uno de los episodios de combates, y ambos parecían incapaces de explicar qué estaba pasando.
Sin embargo, es digno de señalar que no estaba allí con ellos una figura, el Jefe de Estado Mayor del gobierno del SPLA [Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán], ex gobernador de Bahr El Ghazal, al norte, el señor Paul Malong, una figura que para muchos es el verdadero poder en la sombra del trono de Salva Kiir.
¿Quién es Paul Malong?
He escrito sobre la relación de Paul Malong y Salva Kiir en otras publicaciones, y he llegado a la nada sorprendente conclusión, como muchos sursudaneses, de que Malong es el que tiene el verdadero poder.
Malong estableció su autoridad en la región norteña de Bahr El Ghazal y el SPLA durante la guerra civil que tuvo lugar entre 1983 y 2005. En este periodo, Malong dominó la economía de guerra local y utilizó sus ganancias para cimentar alianzas estratégicas. Hizo esto mediante la práctica a gran escala de la poligamia y apadrinando las bodas de sus seguidores.
Uno de esos seguidores era Salva Kiir, a quien Malong proporcionó apoyo financiero después de que Kiir se peleara con el líder del SPLA John Garang, en 2004. Una pequeña anecdota que evidencia la supremacía que Malong ha desarrollado sobre Kiir es que recientemente se ofreció a pagar la dote por la nueva esposa de Kiir, un papel que tradicionalmente es del padre del novio y sus familiares cercanos y demás familia.
En 2005, después de la muerte de Garang, Kiir le sustituyó como vicepresidente de Sudán. Y en 2008, Malong fue nombrado gobernador de su estado natal norteño Bahr El Ghazal.
En los años siguientes, mientras se seguían produciendo episodios de enfrentamientos con las fuerzas sudanesas, Malong logró convencer a Kiir de la necesidad de crear una milicia que fuera leal a ellos dos. Se aprovechó del desorden económico que había en su región natal para comenzar a reclutar y entrenar a hombres para esta nueva fuerza. Algunos miembros eran originarios del estado natal de Kiir, Warrap, pero la mayoría eran de la región de Malong, que intentaba posicionarse como el primer líder de la región del norte Bahr El Ghazal, con talla nacional.
La milicia empezó a conocerse por el nombre de Mathiang Anyoor (Que significa “oruga marrón” en dinka), pero también era conocida como Dot ku Beny o como Gel-Beny, (que significa “rescatar al presidente”). Estaba financiada con la ayuda de Ambrose Riing Thiik, el presidente del Consejo de Ancianos de los Jieng (Dinka), JCE por sus siglas en inglés.
Poder letal y hombres de paja
En diciembre de 2013, estalló la guerra en el ahora independiente Sudán del Sur. Comenzó como una batalla política entre el presidente Kiir, un Dinka, y el vicepresidente Machar, un Nuer, la mayor parte de la violencia enseguida se empezó a codificar bajo esta línea étnica, a pesar del hecho de que las alianzas militares no siempre siguen estas estrictas líneas.
Mientras estallaron los enfrentamientos, Malong, con la ayuda de la Mathiang Anyoor, organizó la masacre de miles de Nuers en Juba. Poco después, fue ascendido a jefe de Estado Mayor del SPLA, y llegó a dominar el sistema de corrupción del SPLA al completo. Invirtió dinero proveniente de la malversación en varias compañías y utilizó los recursos estrategicamente para mantener lealtades militares tanto dentro como fuera del SPLA.
Desde entonces, Malong ha seguido reclutando a jóvenes para lo que ha llegado a conocerse como la “nueva” Mathiang Anyoor. Y ambas, la “nueva” y la “vieja” Mathiang Anyoor han sido utilizadas para reforzar el SPLA en los estados de Alto Nilo, Unity y Jonglei.
Pero la influencia de Malong va más allá. Las unidades de comando Dinka que han causado estragos en los estados de Ecuatoria Occidental y Central desde octubre de 2015 -a pesar del acuerdo de paz entre Kiir y Machar en agosto de 2015- también responden ante Malong. Muchos afirman que Malong personalmente ordenó el ataque con helicópteros de combate sobre Ecuatoria Occidental, y se cree que el poder que comanda ha dado lugar a desavenencias con el ministro de Defensa, Kuol Manyang.
Mientras tanto, también se informó de que fue Malong quien tomó la decisión de trasladar a la ciudad de Wau a Thayip Gatluak Tai Tai, uno de los comandantes más despiadados de la milicia Bul Nuer, en diciembre de 2015. Tai Tai había supervisado poco antes una estrategia de “tierra quemada” en el estado de Unity, donde al menos 600.000 civiles fueron desplazados, y después de que fuera destinado a Wau, esta región se convirtió en un lugar asolado por la violencia extrema y otros 120.000 civiles se han visto desplazados.
Durante los últimos días, la violencia también ha alcanzado al estado de Ecuatoria Oriental, esto significa que desde la firma del acuerdo de paz en agosto de 2015, tres estados más han sido engullidos por la guerra.
En contraste con Malong, la influencia de los principales líderes oficiales de Sudán del Sur parece ser débil.
Los recientes combates en Juba, y la aparente ignorancia de Kiir de lo que estaba pasando, desvela la falta de control sobre el SPLA. Y cada vez está más claro que el presidente ha perdido una gran parte de su credibilidad y poder entre rumores de problemas de alcoholismo y de salud.
Si Kiir es un hombre de paja, se puede decir lo mismo -aunque en menor medida- de Riek Machar. El primer vicepresidente nunca pareció controlar a sus tropas y nunca tuvo tanta seriedad militar como sus pares del llamado SPLM-In-Opposition (IO). Además, ha cometido un grave error al desechar a los generales más experimentados del IO el año pasado.
Fracasos internacionales
Con el regreso a los combates en Sudán del Sur a pesar del acuerdo de paz mediado internacionalmente hace menos de un año, la comunidad internacional debe asumir también alguna responsabilidad.
Por ejemplo, ¿por qué la desmilitarización de Juba tomó la forma de un radio de 25 kilómetros alrededor de la ciudad, esencialmente permitiendo al SPLA rodear la capital mientras que se bloquean las posibles vías de escape para la IO? Y ¿Por qué no se tomó una postura más firme con respecto a que los soldados del SPLA se hubieran quitado claramente los uniformes pero permanecieran dentro de Juba y el cuerpor de Seguridad Nacional haya crecido exponencialmente en los últimos meses?
En verdad, la violencia reciente en Juba ha mostrado lo fácil que es para el SPLA incumplir los acuerdos de seguridad. Y los intensos combates del pasado 10 de julio sugieren que la situación pudiera ser incluso peor que cuando comenzó la guerra civil en diciembre de 2013. Los combates han engullido diferentes partes de la ciudad como Jebel Kujur/Rock City, Tongping y Gudele. Se han lanzado granadas propulsadas por cohete. Se han bombardeado casas de civiles. Helicopteros de combate del gobierno rodean los cielos de Juba y se han atacado las instalaciones de la ONU.
El puente de Juba ahora también está cerrado y las tropas IO de Machar no se echarán atrás ya que saben que no hay salida, especialmente con las unidades de comando de Malong capaces de atacarlos fácilmente desde sus bases en Ecuatoria Central. Las fuerzas del IO y del SPLA están combatiendo a las puertas de las instalaciones de la ONU y surgen informes sobre que los generales Nuer, que han permanecido aliados al SPLA pero ahora están siendo puestos en entredicho por los soldados del SPLA, están pidiendo refugio dentro de las instalaciones de la ONU. Mientras tanto, los cascos azules de la ONU también están intentando defender sus bases.
¿Terminarán estos dos grupos luchando unidos para defender un espacio de Protección de Civiles que está dando refugio principalmente a civiles Nuer? Si así fuera, sería diferente a la caracterísitica de la misión de la ONU en Sudán del Sur, UNMISS, que ha fracasado repetidamente en el cumplimiento de su mandato de proteger a los civiles, de manera escandalosa en los estados de Unity, Ecuatoria Occidental, y más recientemente en Wau. En febrero de 2016, los cascos azules de la ONU simplemente observaron cómo las tropas del SPLA atacaron el complejo de Protección de Civiles de Malakal y redujeron a cenizas la mitad del lugar. Ese episodio sugiere que el SPLA no se siente obligado a detenerse a las puertas de la UNMISS en Juba, donde se refugian más de 30.000 civiles, y podría invadirlo fácilmente.
Quienquiera que gane en Juba infligirá represalias contra los civiles, y están surgiendo informes desde ambos lados que afirman que ya han empezado a hacerlo. Según informes, cientos de personas han sido asesinadas y si esto continúa así, el número de muertes esta vez puede ser superior a diciembre de 2013. De nuevo, la cuestión es ¿Quién protegerá a los civiles en Juba?
Una nueva fase
Muchos creen que Malong es quien está destrás de los acontecimientos de los últimos días y apuntan al hecho de que el 8 de julio, tropas del SPLA alrededor del J1, el palacio presidencial, fueron reforzadas tanto desde el área de los alrededores de Juba como desde Luri, un campamento de ganado donde se alojaron los reclutas de la Mathiang Anyoor antes de la masacre de Juba de 2013.
Malong hizo un comunicado el 9 de julio diciendo que la situación en Juba estaba bajo control, pero esto se hizo a través de un intermediario y no está claro dónde está él exactamente. Algunos sospechan que está en Uganda, otros en Yei y otros dicen que está en la misma Juba. En cualquier caso, es difícil imaginar que el SPLA podría haber diezmado los guardaespaldas de Machar el 8 de julio sin las órdenes superiores de su Jefe de Estado Mayor. Kiir ha pedido una investigación sobre la violencia de los últimos días, pero si nos guiamos por otras investigaciones previas, los responsables tienen muchas probabilidades de quedar impunes.
Hay rumores de que Malong pretende sembrar el caos y puede que hasta tomar en control de Juba. También puede separarse de Kiir, pero de cualquier modo va a mantener el control sobre sus milicias Dinka, que están esparcidas por toda la región de Ecuatoria [los tres estados, Occidental, Central y Oriental] así como sobre algunos de los combatientes de Bul Nuer, que tienen su base en el estado de Unity y tienen estrechos vínculos con Jartum [Sudán]. Malong también continuará cultivando su popularidad con las comunidades Dinka que no quieren renunciar a su deseo de tener su propio estado, especialmente después de que Kiir abriera la caja de pandora con su decreto unilateral en octubre de 2015 para reemplazar los 10 estado de Sudán del Sur, por 28.
Si Malong pretende tomar Juba pero no logra hacerlo en los próximos días, puede abrir un nuevo frente, muy probablemente desde el estado Barhr El Ghazal en el norte. Si esta guerra empieza, Kiir puede romper con Malong y verse forzado a hacer las paces con el IO de Machar así como con los Shilluk, los Fertit, los Balanda, los Zande, los Moru y otros grupos étnicos que han sido victimizados. Sin embargo, no se puede descartar la posibilidad de que Kiir permita a Malong controlar el SPLA pero después lo sacrifique si tiene que ceder a la presión internacional.
Otro factor a mantener vigilado es el papel de Uganda, que intervino en apoyo al SPLA en 2013. Hay quien sugiere que el llamado rebelde Ejército Blanco en Jonglei pretende entrar en Juba para proteger a los Nuer y reforzar las tropas del OI, pero si la fuerza aérea de Uganda vuelve a intervenir y los bombardea antes de que lleguen a Juba, el IO podría ser masacrado. Y lo que es más importante, los Nuer que sobrevivieron a la matanza de Juba en 2013, muy bien podrían ser masacrados también.
Muchos factores siguen siendo inciertos, pero el futuro de Sudán del Sur parece sombrío y no solo para Juba. Otras capitales de estados como Malakal, en Nilo Alto, y Bentiu en el de Unity han visto movimientos de tropas y hay una tensión increíble.
Solo cinco años después de la independencia, y menos de un año después de que se firmase un acuerdo de paz, parece haber comenzado una fase de tercera guerra civil en Sudán del Sur.
Clémence Pinaud
Clémence Pinaud es Profesora adjunta en el Departamento de Estudios Internacionales de la universidad de Indiana. Sus investigaciones se centran en la historia militar del SPLA, las estrategias depredadoras y prácticas marciales.
Fuente: African Arguments, Who’s behind South Sudan’s return to fighting?, publicado el 11 de julio de 2016.
Traducción: Equipo de redacción de Umoya.

21 junio 2016


La Guinea de Obiang, a la deriva

  Por Donato Ndongo-Bidyogo


Como afirmó al iniciar su campaña, Teodoro Obiang se sucedió a sí mismo el pasado 24 de abril, al “ganar” las “elecciones” con el 99,2 por ciento de los sufragios. Hasta a personaje tan inescrupuloso debió parecer excesiva la ficción; horas después rebajó el porcentaje a un modestísimo 93,5 por ciento, resultado oficial proclamado el 2 de mayo por su Tribunal Constitucional. Con 73 años, pretende seguir en el sillón presidencial hasta 2023, fecha que fijó para retirarse. De cumplirse, el hoy mandatario más longevo de África batiría su propia plusmarca, al mantenerse sin interrupción en el poder durante 44 años. Tampoco le parecen suficientes: en sus previsiones, su primogénito heredará el trono cuando el inevitable “hecho natural” le separe de sus amados compatriotas, a cuyo bienestar y felicidad sacrificó su vida sin más beneficio que arañar céntimo a céntimo los ingresos del país hasta situarse entre los más ricos del mundo.
Si fuese cierto, como cree, que el país nació de su voluntad y el mundo gira alrededor de su egregia persona, Obiang podría reclamar con legitimidad el título de “único milagro de Guinea Ecuatorial”, un atributo del centenar que los “débiles mentales” guineanos recitaban en letanía en honor de su predecesor y protector, Francisco Macías, durante el hoy bautizado como “régimen de triste memoria”. Pero Obiang es más que su tío: solo él pudo derrocarle en agosto de 1979 y fusilarle el 30 de septiembre, aniversario, ironías de la vida, de su proclamación como presidente electo, once años antes. Por tal hazaña se elevó sobre los mortales, transmutado en “dios de Guinea Ecuatorial”, enaltecidas su omnipotencia y omnisciencia. Primero en todo, nadie más puede hablar, pensar o hacer en su paraíso. Las deidades menores del Olimpo palidecen ante el único señor, dador de todo, y liban en su mano. Y a tenor de los hechos, andaría sobrado de razón si la suya fuese la primera nación en padecer tiranías. Porque las muchas habidas en épocas y lugares diversos impiden resignarse, sabedores del estigma que destella en ídolos y demiurgos. La misericordia invita a evocar a Calígula, Stalin, Idi Amin Dada o Pol Pot como seres dementes.
Vesanía es basar el éxito en el asesinato ritual, según atestiguan fotos de cadáveres descuartizados que vemos muchos. Demencia es conculcar las propias leyes y pretender que otros las acaten, pretexto aducido para invalidar candidaturas rivales por carecer de arraigo en el país al haber regresado recientemente del exilio, mientras el confeso dictador de normas convoca “elecciones” fuera del plazo constitucionalmente establecido sin tener facultad para hacerlo. Insensatez es desoír las protestas y reclamaciones del conjunto de la sociedad ante las palmarias irregularidades en la elaboración del censo y demás normativa. Trastorno es intimidar e insultar a la población a la que se pide el voto. Locura es dotar al propio partido de todos los medios, necesarios e innecesarios, mientras los oponentes ni pueden asomarse a la radio y televisión públicas. Perturbación es arrestar, en vísperas de la consulta, a cuantos ciudadanos intentan propagar pacíficamente sus ideas, mientras se alardea de una democracia ficticia. Psicopatía es infligir espeluznantes torturas en las cárceles y comisarías a más de medio millar de compatriotas que osan mostrar su discrepancia y su hartazgo, actos de terrorismo de Estado que infligen dolor y daños irreparables: abortos, columnas vertebrales quebradas, costillas rotas… Chifladura es cercar por tierra y aire sedes de partidos legales, con sus dirigentes, familiares y colaboradores en el interior, lanzarles bombas lacrimógenas durante horas, mantenerles sitiados días enteros, sin agua ni comida, mientras se proclama por las esquinas del país una paz y una prosperidad solo disfrutada por allegados y aduladores. Terror y mentiras fundamentan sus “triunfos apoteósicos”. La tragedia íntima del régulo es no poder esconder su talón de Aquiles: hubiese deseado mantener ocultos tales desmanes –y cuantos atropellos se producen a diario en estos 37 años de su égida– y presentarse ante el mundo con su faz amable de benefactor y padre protector, como Hitler acariciando a su perra. Para su desgracia, vive en la era de Internet, y las redes sociales se inundan de datos espeluznantes e imágenes infames, ante las cuales clama el mundo entero: algunos en sordina; otros con la boca pequeña; pero en el conjunto resuena la contundencia del repudio.
Conmovedora y reveladora la patética soledad del patriarca: el observador amigo y reverente designado por sus pares de la Unión Africana, Thomas Yayi Boni, expresidente del vecino Benín –a quien Barack Obama negara ostensiblemente el saludo en la última Cumbre Mundial del Clima en París–, se despachó a su gusto al regresar a su país sobre la escandalosa parodia presenciada. Significativo que apenas hayan llegado a Malabo, como antaño, ditirámbicos mensajes de felicitación del exterior por la “aplastante victoria” del “líder carismático muy amado por su pueblo”. Puede comprarlo todo, salvo honor y credibilidad.
Todo lo cual, por si quedaban dudas, certifica la singladura errática en que navega Guinea Ecuatorial, epicentro de una región especialmente sensible por múltiples factores, entre ellos la creciente amenaza del integrismo islamista. Se presentan a sí mismos como garantes de la estabilidad, pero parece claro para todos que tales diosecillos son, por su propia naturaleza, factor principal del desorden futuro. Insensibles ante la miseria de sus poblaciones en tierras de fabulosos recursos, embotado todo asomo de racionalidad, plantan la semilla del odio en que germina el caos. ¿Y llaman a eso “elecciones”?


13 junio 2016

Reino Unido está preparado para devolver los fondos robados, según el Ministro de Justicia de Nigeria

El fiscal general del Gobierno Federal de Nigeria y ministro de Justicia, Abubakar Malami, afirmó el día 15 de mayo que el gobierno de Reino Unido se ha comprometido a devolver los fondos robados a Nigeria.
Malami volvió de Reino Unido el día anterior, tras una Cumbre Internacional Anticorrupción en Londres que duró dos días y a la que también asistieron otros líderes mundiales, como el presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari.
El ministro explicó a nuestro corresponsal en una entrevista telefónica, que, en una reunión bilateral entre las dos naciones, Reino Unido había expresado el compromiso de repatriar los fondos robados a Nigeria.
Aunque el fiscal general dijo que no se sabía con exactitud qué cantidad de fondos nigerianos permanecían escondidos en Reino Unido, «se recopilará a su debido tiempo».
Por otra parte, Malami comentó que, aparte de las reuniones que se llevaron a cabo con Reino Unido, no ha habido más diálogos bilaterales entre Nigeria y el resto de países.
Concretamente, afirmó: «No ha habido otros diálogos complementarios, pero sí se celebró una reunión bilateral, además de la conferencia, en la que los líderes de Reino Unido mostraron su compromiso hacia la idea de devolver lo que se robó».
«Lo cierto es que Reino Unido ha mostrado un compromiso extra, ya que, aparte de firmar la resolución que se aprobó de manera unánime en la conferencia, ha tratado la cuestión nigeriana como una prioridad».
Al tiempo que aseguró que Nigeria empezaría a cosechar pronto los beneficios de la conferencia internacional, el ministro admitió que la resolución alcanzada con el resto de naciones en Londres no estaba dentro del «control exclusivo» de la nación.
«No se trata de algo que controlemos de manera exclusiva, pero, sinceramente, hay buena voluntad y mucho compromiso por trabajar conjuntamente. Así que, muy pronto, Nigeria empezará a cosechar los beneficios», continuó Malami.
El comunicado de 34 párrafos que surgió de la conferencia de Londres [11 y 12 de mayo de 2016] se centra en tres subtemas: «Exponer la corrupción, castigar a los corruptos y apoyar a aquellos que han sufrido a causa de la corrupción y erradicar la corrupción en todas sus formas».
Así, la repatriación de lo saqueado por la corrupción a la nación víctima forma parte de la resolución que se ha alcanzado en la conferencia.
En parte, el comunicado dice lo siguiente: «Los productos de la corrupción deben ser identificados, confiscados, embargados y devueltos, en línea con las disposiciones de la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción (UNCAC, por sus siglas en inglés). Seguiremos reforzando los marcos legales para la recuperación de activos. Trabajaremos conjuntamente para enviar órdenes de decomiso más allá de las fronteras, incluyendo, allá donde los sistemas legales lo permitan, bloqueos administrativos, órdenes de decomiso sin que medie condena u órdenes de patrimonio injustificado. Nos aseguraremos de tener la autoridad para actuar de manera apropiada donde sea posible y en respuesta a las peticiones de países extranjeros para identificar, bloquear, embargar y confiscar los productos de la corrupción».
«Nos prestaremos la más amplia cooperación y apoyo y aplicaremos las provisiones de la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción y otros instrumentos y mecanismos internacionales relevantes de los que nuestros países formen parte».
«Reconocemos que resolver casos complejos de recuperación de activos pasa por la asociación y por la cooperación entre los países solicitantes y los países requeridos».
«A la par que reconocemos la importancia de la interacción y de los compromisos políticos firmes, y que fortalecemos la experiencia de los foros regionales existentes, también acogemos las propuestas de llevar a cabo un Foro Global de Recuperación de Activos en 2017, copatrocinado por los Estados Unidos de Norteamérica y Reino Unido, con el apoyo conjunto del Banco Mundial y de la iniciativa para la recuperación de activos robados (staR, por sus siglas en inglés) de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), que se centrará en ayudar a Nigeria, Ucrania, Túnez y Sri Lanka.
También apoyaremos un uso más amplio de las redes interinstitucionales regionales y globales de recuperación de activos para conseguir ayuda legal y de investigación a la hora de rastrear y bloquear los productos de la corrupción».
Ade Adesomoju, Abuja.
Fuente: Punch Newspaper, Nigeria, UK ready to return looted funds, says AGF, publicado el 16 de mayo de 2016.
Traducido para Umoya por Miguel Borrajo González.

04 junio 2016









Más información sobre la autora






 Victoire Ingabire Umuhoza es una mujer ruandesa, que se ha convertido en un símbolo vivo de la lucha por la libertad, la democracia y la justicia para Ruanda y la subregión de los Grandes Lagos.Victoire volvió a Ruanda en 2010, tras 16 años de exilio, como candidata a unas elecciones presidenciales a las que no pudo presentarse. El régimen dictatorial de Paul Kagame la encarceló y nunca dejó que su partido político, FDU-Inkingi, se registrase en el país. Ha sido condenada a 15 años de prisión en un juicio por motivaciones políticas, plagado de irregularidades y falto de las mínimas garantías judiciales, como en su día denunciaron muchas organizaciones defensoras de los derechos humanos de todo el mundo.El  4  de  marzo  comenzó  en Arusha,  Tanzania,  el  proceso  de recurso  de  la  líder  pacifista ante  el  Tribunal Africano  de  los Derechos Humanos y de los Pueblos, contra el gobierno de Ruanda, pero este envió una carta al tribunal informando de su decisión  de  retirarse  de  dicho  tribunal.  Los  últimos  días  de mayo hasta el 4 de junio, el tribunal internacional se encuentra deliberando  si  permite  a  Ruanda  bloquear  el  proceso  de  la señora Ingabire, o decide que tal retirada no tiene carácter retroactivo,  y  entonces,  la  señora  Ingabire  podrá  exponer  enArusha -a través de sus abogados- las irregularidades de su juicio en Kigali. Juristas de España  y  de  todo  el  mundo  han  enviado  a  esta  corte  un  escrito  denunciando  las intenciones del gobierno ruandés y en apoyo de la señora Ingabire.
Sus condiciones de encarcelamiento han empeorado significativamente desde que recurrió a este tribunal africano y desde que se publicó el libro ‘Entre las cuatro paredes de la 1930’, escrito en la cárcel y sacado de la misma bajo riguroso secreto. Los seguidores de Ingabire consideran que si no fuera por su notoriedad en Europa y Estados Unidos, esta mujer ya habría sido asesinada, como tantos otros opositores al régimen de Paul Kagame y el FPR, brutal tanto para su país y como para toda la región.




s información de los intervinientes


Dina Martinez Tello
Es la recién nombrada presidenta de la Federación de Comités de Solidaridad con el África Negra - Umoya. Ha vivido en Ruanda 34 años, desde 1973 hasta 2007. Allí ejerc ió suprofesión de enfermera en estrecha colaboración con los ruandeses y compartió la vida diaria, las penas y las alegrías, con los vecinos del barrio. Vivió de cerca el genocidio del1994 en el que asesinaron a 8 miembros de su instituto, todas ru andesas de las dos etnias.
También ha sido -y es- testigo de la evolución del país y de la región durante estos años de
posguerra en los que se está cometiendo “otro genocidio” del que no se habla.


Joan Carrero Saralegui
Es presidente de la Fundación S’Olivar, de Mallorca. Candidato al premio Nóbel de la Paz
desde el año 2000. Ha sido el promotor de Forum Internacional para la Verdad y la Justicia
en el África de los Grandes Lagos, que puso en marcha la querella contra 40 altos cargos
del grupo FPR, ahora en el gobierno de Ruanda. Amigo personal de la opositora pacifista y
prisionera política ruandesa, Victoire Ingabire.


José Antonio Martín Pallín
Es magistrado y fiscal emérito del Tribunal Supremo y miembro de la Asociación Pro
Derechos Humanos de España. También es Comisionado en la Comisión Internacional de
Juristas, con sede en Ginebra. Presidente de la Unión Progresista de Fiscales y Portavoz de
Jueces para la Democracia. Fue Premio Nacional de Derechos Humanos en 2006. Ha sido
uno de los impulsores de la campaña de recogida de firmas de juristas en apoyo al recurso
de Victoire Ingabire a la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.


Rosa Moro López
Es periodista y bloguera especializada en África, más concretamente en la región de los
Grandes Lagos. Ha trabajado en varias organizaciones y colabora con diversos medios de
comunicación siempre en relación con el continente africano. Actualmente trabaja para la
Federación de Comités Umoya, organización que ha hecho posible la publicación del libro
de Victoire en español.




s información del libro
El  libro  ‘Entre  las  cuatro  paredes  de  la  1930’,  deVictoire Ingabire Umuhoza, ya puede encargarse:


- por email a umoya@umoya.org
- por teléfono en el 91 468 49 54,
(De lunes a viernes de 09.30 a 13.30 h.), para recibir por correo postal.


-  o  acudiendo  directamente  al  Comité  Umoya  de
Madrid. C/ Argumosa, 1. 5ºA.
De lunes a viernes de 09.30 a 13.30 h.15 Euros.




Para cualquier otra información, contactar con: Pedro Espinosa: 630 371 920 pedroespinosa@hotmail.es Rosa Moro: 645 561 887 mororosa@hotmail.com